Cuatro grandes maestros del paracaidismo Cubano

Cuatro veteranos del paracaidismo.

Cuarteto de veteranosR

Gracias a la colaboración de mi amigo y compañero Gelasio Moreno, con la publicación de una foto, prácticamente histórica voy a comentar algunas anécdotas de estos compañeros que fueron los iniciadores y fundadores del paracaidismo Deportivo Cubano.

Con su arrojo, valentía  y  temeraridad, con algo de desconocimiento, serian algunos calificativos  que podríamos  otorgar a  las figura de estos cuatro, instructores del paracaidismo Deportivo Cubano.

Todo comenzó por la década prodigiosa de los años 70, cuando me inicie en el paracaidismo deportivo, y comencé a conocer a través de sus actos circenses lo que yo asumía como coraje de aquellos bisoños instructores, sin mucha experiencias.

Eran los  primeros instructores formados en aquella escuela insipiente de técnica y conocimiento proveniente de la DAAFAR,( Defensa Anti Aérea y Fuerza Aérea) de la FAR, este grupo era de los primeros que entraron al ejercito como técnicos de la BSR, de rescate de la DAAFAR,  y desde luego tenían que ser paracaidistas, con un poco de entrenamiento soviético, bastante deficitario, producto del desarrollo del paracaidismo de la época.

Juan Francisco Moreno Guerra:  era uno de los instructores que para asombro nuestro descendía en caída libre hasta treinta o cuarenta segundo, ahora parece algo risible, ya que se supera con creces este tiempo de caída libre, pero para aquella época, era como atravesar el atlántico en una carabela de las usadas por Colon,  había que tener  coraje, huevos o mejor escrotos para no confundirlo con el producto de las gallinas.

Pero no paraba ahí la cuestión, comenzó a ser el segundo hombre, (el primero cubano  fue Nelson Alonso), que realizó el «vuelo del pájaro», que consistía en atarse con una cuerda de 30 mts. detrás de un avión descender hasta los 100 mts. y luego ascender, soltarse para abrir el paracaídas y aterrizar felizmente en la zona prevista, una de las atracciones más impactante de la época «circense» del paracaidism;  Parece algo muy fácil de hacer, (hoy en día)… pero cuarenta años atrás era bastante peligroso y difícil de ejecutar, muchos años compartí con aquel compañero, que mantuvo a la cabeza de su record de más saltos realizados por aquellos tiempos, donde los paracaídas todavía con defectos de construcción , cuando menos lo pensaba, no se abrían y tenias que utilizar la reserva,( a veces igualaba las del paracaídas principal) para preservar tu vida, juntos compartimos aquella época de los años 70, la época del inicio del paracaidismo Deportivo en Cuba.

Nery  García de la Paz. Una de las primeras figuras femeninas del paracaidismo deportivo,  técnico en laboratorio, Lic en Deporte,  se unió a este grupo, como unas de las primeras mujeres en desarrollar esta disciplina, Junto con otras más, esta mujer menuda, compartía todos los peligros y ejercicios de nosotros los «machos», además estuvo firme cuando cualquier «emergencia»  hacia por desalentar su empeño, incluso cuando presencio  el accidente fatal de su compañera Daisy, se mantuvo firme, y llego a integrar el equipo Nacional, también fue una de las instructoras en aquella época y Juez de paracaidismo en la actualidad, toda una veterana de experiencia.

Néstor Aponte Hurtado. Fue uno de mis primeros instructores, teníamos la misma edad, pero su carácter, disciplina y responsabilidad lo hacían mas maduro y aparentaba ser mayor que nosotros sus alumnos, este hombre fue el insigne instructor, que cumplía con la instrucción de aquellos nuevos paracaidistas del primer curso allá por la década del 70.

Muchas veces lo vi, corregir un rumbo de lanzamiento, parado en la puerta ya sea de un helicóptero MI-4, o de un AN-2, simplemente agarrado de los cables, sacando casi todo su cuerpo expuesto al vacio sin un paracaídas puesto,  arrojo o imprudencia, pero a mi entender  si no existe el arrojo no se puede cometer la imprudencia.

En una ocasión se planificaba una exhibición de paracaidismo, la que sería en el estadio de base ball, del pueblo de Bauta, muy cerca del club de cayo la Rosa, allí vi realizar a Aponte un salto a baja altura, aquel avión  paso a unos trescientos  metros de altitud, y desde su interior, Aponte salto con un PD-47, un paracaídas de desembarco militar, de aquella época,   su salto apenas duro desde su apertura a la toma de tierra unos escasos 3 minutos, sin reservas, esto era una gran dosis de valor que infundía a sus alumnos, me sentía orgulloso de ser su alumno y después compartimos una gran amistad que perduraría por toda la vida.

Gelasio Moreno. Fue uno de los alumnos que recibíamos entrenamiento en cayo la Rosa, Bauta, donde teníamos el centro de preparación de los Deportes Aéreos del IACC, lo conocí, en el entrenamiento de saltos que pasábamos juntos como alumnos, prestaba servicio en la unidad de BSR de la DAAFAR, muy joven a penas un niño, que no hablaba mucho, compartíamos  los saltos; En una ocasión la parte que más recuerdo, salto detrás de mi, vi como la apertura de su paracaídas tenia dificultad, su campana no se había abierto a escasos metros de mi, vi como luchaba por desenredar  aquel paracaídas, en unos segundos, vi como líbero los candados de su paracaídas principal, cayendo de nuevo al vacio, desde mi posición vi como aquella figura se alejaba mas de mi y se acercaba a la tierra, impresionado me quede fijo mirando, deseando que apareciera el color blanco de la cúpula de su paracaídas de reserva, allá muy bajo vi surgir la campana blanca de su reserva,  por unos instante no la vi moverse y pensé; Se debe haber abierto al impactar con la tierra, me quede mudo, pero a los pocos segundo vi que se desplazaba, o sea que se había abierto todavía con altura, uff, respire profundo mi compañero había salvado su vida, Muchos fueron los momentos que vivimos juntos, el siguió desarrollando su pericia, fue uno de los instructores principales de Ciudad Habana, con la SEPMI,  y muchos fueron los eventos y ratos que pasamos juntos, fue uno y sigue siendo a pesar de su edad, de los maestros del paracaidismo Cubano mi amigo en lo personal.

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