Nunca antes fue tan deseado un regreso!!
Parecía increíble volver a estar sentado en aquel IL-96 de Cubana de Aviación, de regreso a España.
¿Vacaciones?
Cuando decidí volver a visitar mi país de origen Cuba, por cumplimentar ciertas leyes todavía vigentes que te arrancan el «corazón conque vives», jamás pensé que casi los dos años transcurridos, podían haber cambiado tanto el carácter de las personas, los amigos e incluso de la familia y de muchos del entorno de mí antiguo habitad caribeño.
Fué como estar en un letargo sueño del que deseaba despertar antes de que se convirtiera en una horrible pesadilla y comenzara a gritar.
Voy a nárrales lo que me sucedió durante esos dieciocho días en el «caimán barbudo», desde luego no se trata de volver a enunciar lo que todo el mundo conoce y sobre todo volver a cargar la balanza de los desaciertos y escaseces de ese territorio envejecido castigado por el tiempo y la arbitrariedad.
A mí llegada a la terminal 3 del aeropuerto José Martí de la Habana, comenzó lo que sería el inicio de lo que había vivido un tiempo atrás, cuando realice mi salida hacia las tierras de Cervantes.
Al llegar me Sorprendió aquellas largas colas para los chequeo de inmigración a la entrada del país, como buscando el retorico «enemigo» tradicional de la guerra fría, o del agente 007 de los cómic, dando el contraste a lo que ya me había acostumbrado ver en cualquier aeropuerto de cualquier país.
Aquellos funcionarios ni siquiera imaginaron que todavía soy un fiel amante de Martí , qué soy cubano, a pesar de todo lo incoherente e insensato de todas sus respuestas, amo mi cielo, mis palmeras, mi campiña llena de cubania y mi tierra!!… Si las sigo amando todavía!!
En mi recorrido hacia lo que seria , mi barrio, mis vecinos y mis amigos, sin salir del asombroso enfrentamiento con la aduana, entre aquellos funcionarios ávidos de cumplir las leyes de protección, no sé si del territorio nacional o de la subsistencia personal, se empeñaban en buscar algún Chorizo, queso, o jamón ibérico tan renombrados después del «Quijote» en España; que pudiese ser el portador de alguna enzima o bacteria que contaminara la salud de los más cercanos al peligro!
Me imagino que aquellos aduaneros en la primera línea de combate pudieran inmolarse con algún síndrome diarreico o algo parecido, supuestamente perjudicial a la salud del pueblo, por la posible ingesta de sus tan suculentos decomiso ibéricos.
En la medida que me acercaba a mi antiguo domicilio, nuevos huecos del asfalto en las calles, que no existían iban dándome la bienvenida, como tratando de desintegrar aquel viejo y desafiante «almendrón» Chevrolet de los años 50, que con su «corazón» de diésel , era el sustento de los nuevos «empresarios del transporte urbano» particular de la isla.
Al llegar y bajarme de aquel la maquina del tempo, me detuve por algunos minutos y contemple el entorno que me rodeaba , casas cada vez mas destruidas, cráteres en sus vías por decirle de alguna manera, contenedores de basura, repletos o desbordados .
Un aspecto deprimente de lo que muchos años atrás se calificó calle de un barrio residencial, hoy era el panorama asombroso de cualquier camino de la colonia cubana.
Algunos al verme me contemplaban como un bicho raro, tratando de salir del asombro de mi presencia, o quizás buscando reconocer mi rostro, después de algunos años, que cambiara mi figura, ¿será él?, ¿esta? mas blanca su piel y parece más joven,… pregunta de los más valientes a sus interrogantes .
Pero lo que más me golpeo, es el estado general de la gente, aquellos «amigos», que durante muchos años, compartimos gratos momentos de amistad, ocio y copas, Ya no eran así, ¿cómo? si el corto tiempo de ausencia hubiese afectado su memoria.
En el transcurso de los días, contacte con algunos Quizás los más allegados, pero sus respuestas nunca fueron tan calurosas ni afectuosas, era como volver a comunicarse con un conocido que apenas habías tratado, no sé si el tiempo pasado transformo sus hábitos de convivencia o si una mezcla de incompatibilidad e infortunio había reducido lo que en un tiempo atrás podíamos haber llamado «una excelente amistad».
Estaba consternado y a la vez decepcionado, nunca pude imaginar que esto sucediera así; Algunos limitaron su respuesta a una llamada telefónica con lo mas imprescindible de cualquier comunicación, ¿Como estas?, ¿Cuando Llegaste?, ¿Cuando te vas?, ¿Deja ver si puedo verte?;….. Así de simple terminaba su locución, nada de efusiva respuestas de un socio, o de la propia familia, cuánto deterioro humano se notaba en estas respuestas, era como si fuera el cumplido formal hacia un desconocido.
Por unos instantes dude de la amistad que nos había unido durante muchos años en la vida, seria falsa? me preguntaba, pero lo que después de varios días pude comprender era, que aquellas personas hasta los seres más allegado de tu familia se habían transformado en una especie de zoombie humano, en algo que se limitaba a dar una respuesta, sin incentivo alguno con la vida, con una enorme carga de frustración, de todo la incoherencia de un gobierno que no brindaba satisfacción, ni siquiera para sus necesidades más elementales, tú no las podía resolver y lo más impactante, que no había tema de conversación compatible, que ellos pudieran asumir, ya que una gran barrera de conceptos retóricos, los separaba de los temas actuales de cualquier ser humano civilizado.
Así de simple, trague en seco!…. con admiración y respeto perdone a aquellas personas que luchaban cada día por subsistir y que no tenían tiempo de dedicarle algunos segundos a la amistad que una vez yo les brinde!!
«La miseria constante, envilece a los pueblos» José Martí.





